En compañía

En Buena Compañia

En RUCM cuidamos no solo el estudio, sino también el desarrollo personal y humano de cada residente.

Ofrecemos:

  • Un ambiente familiar y seguro.
  • Acompañamiento personal durante la etapa universitaria.
  • Convivencia basada en valores.
  • Actividades formativas, solidarias y comunitarias.
  • Espacios para el crecimiento personal y espiritual.

Nuestro objetivo es que cada joven se sienta acompañada, encuentre su lugar y pueda desarrollar todo su potencial.

¿Por qué elegir RUCM?

  • Ambiente familiar

    Un lugar donde sentirte acogida desde el primer día.

  • Vida en comunidad

    Compartir experiencias que enriquecen la etapa universitaria.

  • Crecimiento personal y espiritual

    Actividades que ayudan a descubrir talentos y desarrollar valores.

  • Compromiso social

    Participación en iniciativas solidarias junto a FISC.

  • Experiencia que transforma

    Una etapa que deja huella para toda la vida.

Organizamos la residencia en 3 zonas 

Respect zone

Zonas de descanso y calma en las que hay que cuidar especialmente a las compañeras y ser extra empáticos.

Fun zone

Zonas en las que pasarlo en grande cantando, bailando, viendo la TV, practicando deporte... 

Work zone

Zonas en las que poder encontrar la concentración necesaria para estudiar, trabajar y brillar académicamente. 

La residencia es...

  • Una familia de 60 personas en la que la empatía y el respeto han de garantizarse.

  • Un espacio de convivencia dentro de un marco normativo en el que reina el sentido común.

  • Un equipo de profesionales que se preocupan y dan lo mejor de sí́ para cuidar del bienestar de las universitarias.

  • Un comedor en el que se cuida especialmente la calidad de la materia prima y se ofrece menús variados y equilibrados que se adaptan a las necesidades nutricionales propias de esta etapa de desarrollo.

  • Una casa con personas que cuidan de ti, pero con horarios que cumplir.

  • Un compromiso con la participación, el compañerismo, el estudio y la diversión.

  • Un hogar en el que se viven todas las emociones, se madura y aprende.

  • Una comunicación constante y una vivencia que requiere de paciencia y comprensión.

  • Un servicio de limpieza que mima el detalle y respeta la intimidad, exigiendo unos mínimos para desempeñar bien su trabajo.